La niña de los vientos
En una época pasada y remota, cuando los fiordos de la antigua Noruega reflejaban el cielo como si fueran largos espejos de plata y las montañas se alzaban oscuras y solemnes sobre el mar, existía un pequeño pueblo costero llamado Skjoldvik . No estaba presente en los mapas de los intrépidos navegantes ni se hallaba mencionado en las crónicas de los reyes más poderosos, pero para quienes vivían allí era el lugar más importante del mundo. El pueblo estaba formado por un puñado de casas de madera oscura con techos cubiertos de hierba, levantadas sobre una extensión que se adentraba en el fiordo. En invierno, la nieve lo cubría todo con un silencio profundo; en verano, el sol parecía demorarse eternamente sobre el horizonte, iluminando el puerto donde los barcos largos y pesados descansaban como bestias marinas dormidas. Los habitantes de Skjoldvik eran gente trabajadora y resistente. Pescadores, carpinteros de barcos, tejedores y granjeros que habían aprendido a convivir con el viento fr...